¡QUE VIENE EL LOBO!
La gente de
la calle no necesitamos hacer un máster o estudiar 3 años de Derecho
para saber que la justicia no funciona para todo el mundo igual. Sabemos
que las decisiones judiciales son muchas veces un disparate. Lo sabemos
mucho antes de que hasta utilicen descaradamente el disparate entre las
peleas de altura a varias bandas y, entonces, uno de los bandos clame,
por ejemplo, que es absurdo, innecesario y de chiste quitarle el
pasaporte a Begoña Gómez por miedo a que se escape. Sabemos desde mucho
antes que, dependiendo para quién, los jueces se toman los casos de una
manera o de otra. Que si tu abogado es de oficio, lo vas a tener muy
difícil y que, a veces, decir justicia facista puede resultar
redundante.
A la gente de
la calle no nos sorprende determinadas “barbaridades” de la Justicia
porque las hemos sufrido continuamente. Las injusticias de la Justicia
nos ha perseguido en nuestra vida diaria y más aún en la laboral.
¿Puede, en cambio, que les sorprendan ahora estás barbaridades a los que
nunca la han sufrido y han mirado para otro lado cuando otros la
sufríamos?
En España
continúa la Ley Mordaza, se ha atacado al sindicalismo por parte de la
Justicia y compañeras y compañeros han entrado en la cárcel. Ni el
gobierno que ahora se lleva las manos a la cabeza cuando lo sufre en sus
propias carnes, ni la prensa, formaron tanto alboroto cuando las
compañeras de “la Suiza”, por ejemplo, entraron en prisión.
En
Cádiz, 25 trabajadores fueron detenidos el año pasado y por 6 de ellos
pidieron la brutalidad de 104.000€ de fianza. La gente de la calle, que
ni tenemos máster ni hemos estudiado Derecho, sabemos que pedir 40.000€
de fianza por un trabajador es mandarlo a la cárcel. Y, por eso, salimos
a la calle y pagamos las fianzas entre todo el pueblo. Mientras tanto,
CCOO Y UGT y el Gobierno, que ahora se llevan las manos a cabeza por las
injusticias de la Justicia, no movió ni un solo dedo ni dijo nada por
estos hechos. Puede que le parecieran hasta “justas”. La propia Ministra
de Trabajo, que salió, por ejemplo, en defensa del Fiscal General del
Estado cuando fue juzgado, aún no ha dado la cara por los trabajadores
que fueron detenidos por manifestarse en Huelga del Metal o por los que
sufren las listas negras: Yolanda, demostrando siempre quién es su
gente.
La gente de la
calle, que ni hemos estudiado Derecho ni tenemos un máster en política,
las de las 6 de la Suiza o de Zaragoza o de Somosaguas. La gente del
Cádiz de las tanquetas, de las que no podemos comprar ni alquilar una
vivienda y nos echan de nuestras tierras, de las limpiadoras precarias,
de las de las listas negras del metal o de las jornadas interminables de
la hostelería. Cuando ocurren todas estas cosas y nos dicen AHORA ¡que
viene el lobo!, solo nos queda preguntarnos: ¿pero el lobo no había
venido ya?
El lobo viene
porque se le ha allanado el terreno haciendo cosas parecidas a las que
hacen los lobos. Lobos por acción y otras veces por omisión con sus
silencios cómplices. Los que abanderan a la izquierda política o
sindical y firman convenios o cierres de empresas a expensas de los
trabajadores, los que ven cómo meten a trabajadores en la cárcel y se
esconden, los que niegan las listas negras y no luchan contra ellas,
TODOS hacen políticas de derechas y, por lo tanto, son lobos con piel de
cordero, pero lobos al fin y al cabo.
Estos
lobos llevan muchos años metidos en la Bahía de Cádiz. Las políticas de
derechas y ultraderecha, hace mucho que entraron en las factorías del
metal de la Bahía: solo que lo hicieron dentro de un caballo de Troya
que se llama UGT y CCOO. Ellos son los responsables de que, por ejemplo,
nuestros compañeros Manolo Balber y Jesús Galván, probablemente, la
semana que viene, tengan que hacer las maletas de nuevo y buscarse la
vida fuera de su casa.
La
misma lógica, el mismo sentido común que lleva a los amigos del PSOE a
considerar un disparate lo que le ocurre a Begoña, es la que tienen que
usar para darse cuenta de la injusticia que se está cometiendo con
nuestros compañeros. Y nos consta que todo el PSOE de Cádiz, desde
Cornejo a Cavada, saben por qué Jesús y Manolo no trabajan en la Bahía
de Cádiz.
Si la semana
que viene Jesús y Manolo tienen que hacer la maletas, no será por el
lobo que está por venir, se deberá al que ya está y que, desde el
Ministerio de Hacienda y del de Trabajo, hace descaradamente políticas
Pro Patronal: es decir, políticas de derechas.
