Caja de resistencia de los Bomberos forestales de la comunidad de Madrid
Desde julio de 2025, los bomberos forestales de la Comunidad de Madrid estamos en huelga indefinida.
Pero nuestra lucha viene de lejos: desde marzo de este mismo año llevamos realizando manifestaciones y huelgas parciales, reclamando un diálogo real con la Comunidad de Madrid y la empresa pública TRAGSA. A día de hoy, TRAGSA se niega a negociar y seguimos sin un convenio digno.
Nuestras principales reivindicaciones:
- Un convenio colectivo que sustituya al actual, caducado desde 2012.
- Estabilidad laboral: acabar con la alta temporalidad que sufrimos.
- El reconocimiento oficial de la categoría profesional de Bombero Forestal.
- Protección frente a agentes cancerígenos y condiciones de seguridad adecuadas.
Nuestro trabajo, tu seguridad. No solo apagamos incendios. Durante todo el año realizamos tareas de prevención, gestión forestal y mantenimiento del medio natural. También intervenimos en emergencias extraordinarias como Filomena, DANAs y otras situaciones críticas que afectan directamente a la ciudadanía.
Defendemos un servicio público esencial, que protege los montes, la biodiversidad y la vida de las personas. Sin embargo, seguimos trabajando en condiciones indignas, sin reconocimiento ni derechos básicos.
Llevamos más de 100 días en huelga indefinida, y mantener esta lucha tiene un enorme coste personal y económico.Por eso creamos esta Caja de Resistencia, para poder seguir defendiendo lo que creemos justo: un servicio público de emergencias digno, estable y seguro para quienes lo prestan y para toda la sociedad.
Cada aportación, por pequeña que sea, nos ayuda a resistir, mantener la huelga y seguir presionando para lograr un acuerdo justo.
Tu solidaridad mantiene viva nuestra lucha.
[DESCONVOCADA]
Los sindicatos de Horse irán a la huelga ante la falta de avances en el convenio
Los representantes de los trabajadores de HORSE (antes MOTORES RENAULT) incrementan las medidas de presión ante la falta de avances en el convenio, poniendo en marcha los trámites para convocar huelgas en las fábricas de Valladolid y Sevilla y en la sede de Madrid. La primera está prevista para el 17 de julio.
Los sindicatos UGT, CCOO, SCP, CGT y CSIF han anunciado que van a iniciar huelgas en los centros de trabajo de Horse —la entidad del Grupo Renault, Geely y Aramco especializada en sistemas de propulsión de combustión e híbridos—, con la previsión de realizar la primera parada el próximo 17 de julio, debido a «la ausencia de avances» en la negociación del convenio, que arrancó el 12 de noviembre de 2024 y ya lleva 12 reuniones sin avances.
Los paros se desarrollarán en las factorías de motores de Valladolid y la de cajas de cambio de Sevilla, así como en la sede mundial de la compañía, que se ubica en Madrid, en Alcobendas, en el mismo edificio que la de la filial del fabricante del rombo en nuestro país.
La decisión de llevar a cabo huelgas supone ir un paso más en las medidas de presión de los representantes de los trabajadores, que comenzaron por la petición a la plantilla de no colaborar con la dirección en ninguna cuestión voluntaria, algo que se está ejecutando tras el encuentro celebrado el pasado 3 de junio.
"Nosotras, las trabajadoras del servicio de ayuda a domicilio en Madrid, nos encontramos en una situación crítica e injusta. La falta de transparencia y la negligencia por parte de las autoridades nos ha llevado a una huelga indefinida desde el 7 de enero. Exigimos que se publiquen los pliegos de condiciones que nos permitirían recibir una subida salarial del 10%, la cual nos corresponde y necesitamos desesperadamente.
Estamos cansadas de ser ignoradas y abandonadas por las instituciones y las empresas que se aprovechan de nuestra vulnerabilidad. Nadie ha tomado la iniciativa de sentarse a negociar con nosotras, lo cual es inaceptable. Nos sentimos desamparadas y despreciadas, pero nuestra determinación y unidad nos mantienen firmes en nuestra lucha por justicia y dignidad.
Demandamos que se respeten nuestros derechos laborales y se reconozca el valor de nuestro trabajo. Exigimos ser tratadas con el respeto y la consideración que merecemos. No descansaremos hasta que se escuchen nuestras voces y se atiendan nuestras demandas.
¡Basta de injusticias, basta de silencio!
Las trabajadoras del SAD jamás caerán mientras las sujeten nuestras manos".
Las raíces de esta huelga se explican también por decisiones tomadas en forma de recortes hace una década que no se han revertido en su totalidad en la Comunidad de Madrid. Entre las exigencias principales del profesorado está volver a las horas lectivas de docencia directa que tenían entonces (18 en Secundaria y 23 en Primaria frente a las 20 y 25 actuales), la disminución de las ratios (muy altas en la mayor parte de la Comunidad), así como un aumento salarial para alcanzar la media nacional (en la comunidad autónoma con el coste de vida más alto) y una reducción de la burocracia.
Este paro inédito en la última década ha sido convocado por siete de los principales sindicatos del sector: CCOO, UGT, Anpe y CSIF por un lado; CGT, CNT, STEM y la asamblea de docentes 'Menos Lectivas'. CCOO ha cifrado el seguimiento de los paros en un 64,5%, mientras el Gobierno de la Comunidad de Madrid rebaja la cifra al 24,5%. Una nueva jornada de paros y protestas se repetirá el martes 21 de mayo.
Y ahora, a seguir luchando
Ayer, las calles de Madrid se llenaron de dignidad. Miles de personas llegadas desde todo el Estado
español llenaron la capital para manifestarse por sus calles en defensa de unas pensiones y unos
salarios dignos, exigiendo su subida con el IPC real.
La jornada de lucha de ayer marca -sin duda alguna- el inicio de un otoño de luchas y
reivindicaciones. Dejando claro que la unidad de la clase trabajadora y la unidad de las
organizaciones de clase y combativas es el camino para que movilizaciones como la de ayer, se
repitan en más ocasiones y así poder establecer un camino de lucha para exigir mejoras en las
condiciones laborales y sociales de todas las personas.
Desde CGT, la respuesta que dimos a la movilización de ayer fue masiva. Miles de militantes se
desplazaron hasta Madrid para participar en la manifestación, y el bloque de CGT aglutinó a varios
miles de personas, algo que no se veía en una manifestación desde la histórica movilización de las
marchas de la dignidad en marzo de 2014.
Entendemos que este tiene que ser el camino, el de que desde la militancia y desde todo el conjunto
de nuestra organización se hagan los esfuerzos necesarios para que movilizaciones como la de ayer
se repitan y sean un éxito. Nos queda por delante un otoño-invierno muy conflictivo y movilizador;
empezando por las movilizaciones descentralizadas que se realizarán junto con el movimiento
pensionista dentro de un mes. La CGT, tanto en estas como en todas aquellas que decidamos
convocar o apoyar, tiene que demostrar el nivel de compromiso y de lucha que llevamos en nuestro
ADN, así como la capacidad de movilización que como sindicato combativo y de clase tenemos.
Gracias a todas y cada una de las personas que ayer se manifestaron por las calles de Madrid, gracias
a todas las organizaciones que, junto a la CGT, lograron una movilización historia en la lucha por
unas pensiones y unos salarios dignos, y sobre todo, gracias a toda la militancia de CGT que ayer
puso su granito de arena para que esta movilización sirva de impulso para coger fuerza y afrontar lo
que nos viene por delante.
¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!
Otras informaciones:
CNT en UTE LAV Madrid-Norte denuncia acoso y discriminación por parte de la empresa
- ACOSO: Práctica ejercida en el ámbito de trabajo y consistente en someter a un empleado a presión psicológica para provocar su marginación.
- LIBERTAD SINDICAL: Derecho fundamental de las y los trabajadores y sus agrupaciones para unirse y defender sus intereses comunes.
- DISCRIMINACIÓN: Trato diferente y perjudicial que se da a una persona por motivos de raza, sexo, ideas, política, religión, etc.
Las últimas decisiones tomadas por la dirección de la empresa pública, ADIF, y que afectan sobre todo al puesto fijo de Valladolid están reflejadas en estas 3 denominaciones anteriores. El único legado que esta empresa va a dejar cuando acabe su contrato con el ente público es una plantilla fragmentada y dividida, con un ambiente de trabajo tóxico generado por quienes tienen el deber y la obligación de velar por el buen funcionamiento de la empresa. No sabemos en qué punto evalúan sus empresas la responsabilidad social para con sus trabajadores que publicitan ante toda la sociedad en las redes sociales, pues en esta UTE, todo ello es papel mojado. No ha escatimado la dirección de la empresa ningún esfuerzo para que esto no fuera así, de hecho, lleva impulsando la división de la plantilla desde el mismo día que tuvo en su poder la capacidad de gestión y las riendas de este mantenimiento.
Recordamos aquellas primeras reuniones (cuando aún tenían la decencia de contestar a esta sección sindical) en las que se decía por boca de los nuevos cargos -sin complejo alguno- que la remuneración de los trabajadores se sometería a la producción que fueran capaces de realizar (sí, esto en un mantenimiento) y que la justicia salarial era algo muy difícil de conseguir, pues no todo el mundo puede cobrar lo mismo aunque tenga la misma categoría (esto que es ilegal a la par que vergonzoso, aún se suele repetir con asiduidad). Hemos comprobado que las frases referidas no eran baladí, sino que se han plasmado en un modo de trabajar que premia a aquellos trabajadores que descuidan sus responsabilidades en materias tan importantes para nuestra integridad como la prevención de riesgos laborales o la normativa ferroviaria. Y es que, en estas dos cuestiones que parecían inocuas, se basa todo el funcionamiento negligente que venimos padeciendo.
Se hace muy difícil entender que en pleno siglo XXI se niegue la participación de los trabajadores y de sus organizaciones en el funcionamiento de una empresa; que se niegue la participación en las reuniones de seguridad del personal cuando somos quienes tenemos el deber y el derecho de llevar esas tareas a la práctica y que se discrimine de manera descarada a quienes tienen unas convicciones basadas en la justicia y en la equidad, mientras se premia a quienes han convertido su entorno en un auténtico chiringuito de familiares y amigos. Una cadena de despropósitos que ha terminado reventando una plantilla que, de una manera profesional, se ha encargado con éxito todos estos años de realizar todas las tareas ligadas a este mantenimiento.
Tampoco podemos olvidar la inanición sobre todos estos problemas del administrador público estatal (ADIF), que descarga cada vez mayor responsabilidad sobre las espaldas de los trabajadores de las subcontratas en cada nuevo pliego de condiciones, mientras se exime de redactar en los mismos pliegos los requisitos necesarios que avalen al personal subsidiario en las mínimas garantías laborales que sus homólogos de la empresa pública. Si la gestión privada es tan eficiente, ¿por qué no la sitúan en igualdad de condiciones laborales?
En lugar de negociar unas condiciones colectivas justas y necesarias -como planteaba este sindicato desde el comienzo de esta UTE- recogiendo en ellas toda la actividad que realizamos: responsabilidades, habilitaciones, promoción interna, etc., se opta por la negociación individual a espaldas del conjunto de los trabajadores, vetando con ello el acceso a esas mejoras a la mayoría de la plantilla, aumentando la discriminación hasta niveles insultantes (en algunos casos con percepciones que doblan las del resto de compañeros) y bajo una base de promoción interna a dedo, sin más criterio que el trato personal y las aspiraciones egoístas de personas que solo valoran el móvil económico por encima del coste humano que ello pueda conllevar. Si esta empresa ve normal que una parte importante del salario a percibir por cada operario dependa de cosas ajenas al trabajo y bajo la decisión de una sola persona, es que esta empresa o estas empresas que forman la UTE son la antítesis de un trabajo digno. Que una parte del salario siga siendo controlada de forma aleatoria y volátil, y la negativa por parte de la cadena de mando a cualquier tipo de negociación pactada para normalizar estas percepciones, obedece a prácticas empresariales autoritarias que buscan la sumisión y la precariedad en contraposición al acuerdo.
Esta sección sindical lleva años denunciando una serie de irregularidades, que no solo se han reconducido con la nueva UTE, sino que se han amplificado: incidentes graves que han puesto en riesgo la salud de los trabajadores, despidos, excedencias solicitadas por varios compañeros dada la presión a la que estaban siendo sometidos por un superior, bajas de larga duración por depresión nerviosa, amenazas contra las nuevas altas por ejercer su derecho a la afiliación sindical, veto total para optar a habilitaciones remuneradas para buena parte de la plantilla, incidentes sin consecuencias (previa denuncia interna), etcétera, etcétera.
A pesar de todo esto, la profesionalidad de los trabajadores está fuera de toda duda y todas las tareas a las que este mantenimiento debe responder se siguen realizando con total normalidad. Lo que no vamos a permitir es la última provocación (más bien venganza personal) de la jefatura de obra, señalando a nuestro compañero, J. M. E. F, excluyéndole del cuadrante de los turnos de guardia de fin de semana en beneficio de personal externo a las labores de mantenimiento de desvíos (a las que lleva meses ligado). Queremos recordar que nuestro compañero es capataz de maquinaria con una amplia trayectoria en esas tareas, que fue degradado de su puesto –sin previo aviso- tras poner en conocimiento varios incidentes y exigir más personal para las labores de seguridad en la circulación durante los trabajos de la banda de mantenimiento del turno de noche, todo ello, con el fin de evitar hechos más graves de los que se venían y se vienen produciendo. Curiosa empresa esta que ejerce la represión marginando a quienes cumplen la normativa e intentan salvaguardar la vida y la seguridad del resto de compañeros. Lo mismo ocurre con la no renovación de B.S.Q. de su habilitación de piloto de seguridad, algo que de facto le excluye de la mayoría de las tareas que venía realizando sin incidentes.
Está tan clara la falta total de diálogo colectivo de esta empresa con sus trabajadores como la determinación de este sindicato de ejercer y hacer cumplir los derechos civiles y laborales que nos asisten.
Llegados a este punto, entendemos que la actual dirección de empresa no es la indicada para solucionar ninguno de los problemas derivados de una turbia gestión de los recursos públicos que tiene a su alcance, pues es la misma dirección la que genera estos problemas. Por lo tanto, si la empresa o las empresas quieren una solución pactada (como ha sucedido en otros lugares de nuestra geografía), que evite las convocatorias que tenemos previstas para denunciar esta realidad, deberá buscar a la persona indicada que, mediante diálogo, recupere el consenso perdido y devuelva la coherencia y la sensatez a las relaciones laborales, que deben discurrir parejas a una sociedad libre, alejándose de actitudes infantiles de premio o castigo (a las que recurre con asiduidad) y que solo sirven para generar incertidumbre y sonrojo en quienes tenemos unos mínimos valores morales y la empatía suficiente con aquellos compañeros (la mayoría) que están siendo muy perjudicados con estas lamentables prácticas.
Octubre de 2021.
Sección sindical de la CNT en la UTE LAV Madrid-Norte.
Decir que la situación que estamos viviendo en Correos es surrealista, sería como referirse a Filomena con el calificativo de "nevadita". La ciudadanía, posiblemente, ni se imagine el grado de caos generado por la inoperancia y el desamparo de una Directiva que nos considera a los trabajadores poco más que, como diría Silvio Rodríguez, "un amasijo hecho de cuerdas y tendones".
Ha quedado patente que la desastrosa gestión de la pandemia del COVID-19 no es la excepción, sino la norma. Y es que el concepto "prevención" en Correos es un paquete extraviado. La Agencia Estatal de Meteorología anunció con una semana aproximada de antelación lo que estaba por venir. Había tiempo para diseñar un dispositivo preventivo de seguridad y ponerse manos a la obra para afrontar el temporal.
Sin embargo, mientras en Madrid el viernes, a partir de las 18 horas, se activaba la alerta roja del Protocolo de actuación por meteorología adversa, la Dirección de Correos decidió -sobre la marcha y hacia las 20 horas de la noche- interrumpir de forma abrupta la actividad. Lo que devino de tal actuación fueron unas consecuencias catastróficas.
Hablamos de personas atrapadas durante muchísimas horas en la carretera (con la carga física, psicológica y la ansiedad generada por la situación), compañeros sin posibilidad de retornar a sus domicilios por falta de transporte que tuvieron que ser socorridos por otros trabajadores en sus vehículos. Para abandonar las instalaciones, muchos tuvieron que arriesgarse a sufrir un accidente al conducir sobre el helado asfalto. Gracias a operarios de Correos Exprés, filial perteneciente al Grupo Correos, hemos sabido que ellos fueron enviados a casa a las 21 horas del mencionado viernes. Una fotografía de cómo están las cosas: a una hora de bajar otra planta más en el sótano de la precariedad.
Desde entonces, la bola de nieve (nunca mejor dicho) no ha hecho más que crecer. Durante el fin de semana la Directiva guardó un sepulcral silencio hasta que el domingo apareció en prensa información filtrada desde Correos sobre las supuestas medidas adoptadas. Un intento de proyectar una sagaz acción preventiva, para cubrirse de la presión sindical y la exigencia por parte de la plantilla de una comunicación oficial sobre el estado de las cosas y las actuaciones a seguir. Es lo mínimo que nos merecemos quienes cada día movemos la rueda de esta y todas las empresas.
Llegó el lunes y lo poco que se sabía era que fuera a trabajar quien pudiera. Telefónicamente, la empresa informó a las organizaciones sindicales que no habría descuentos, tras reclamar durante todo el fin de semana comunicación pública y fiable. Hacia las Jefaturas, la Dirección Provincial, deslizó unas pocas instrucciones deslavazadas y carentes de concreción, que fueron remitidas por éstas hacia algunos compañeros vía Whatsapp.
Ver para creer: la mayor empresa pública de España, transmitiendo instrucciones en medio de un temporal histórico, sin garantizar ni mostrar interés por la recepción de información oficial y adecuada por parte de todo el colectivo. Han cargado sobre la plantilla la búsqueda y transmisión de la escasa información disponible y sobre la parte sindical la presión de intentar atender -como buenamente hemos podido- dicha demanda. También en esto, nos ha tocado a los de siempre sacar el trabajo adelante.
Sobre la ambigua "consigna" lanzada desde arriba, en cada lugar se ha operado de una manera. Y el resultado ha sido el único que cabía esperar: compañeros que acudieron a sus centros pero no pudieron acceder por falta de un responsable para abrir, otros llegaron y de manera inmediata fueron enviados de vuelta a sus domicilios al no haber carga de trabajo ni poderse desarrollar debido a las condiciones meteorológicas, etc. Como también era previsible, en el trayecto se produjeron numerosos golpes y accidentes graves (hablamos de tener que pasar por quirófano), contribuyendo, además, al desbordamiento de las urgencias hospitalarias por caídas y desprendimientos de nieve.
En el transcurso de los días hemos vivido en un constante "minuto y resultado", con informaciones cruzadas, medias verdades y falta de certeza. Mientras la empresa ha intentado pisar el acelerador en todo momento, dándose abusos y amenazas de algunos mandos intermedios para forzar la incorporación de compañeros o que salieran a reparto, desde la plantilla brotaba la reivindicación de cerrar Correos hasta que las condiciones permitieran retomar el trabajo de forma segura y el resto de servicios fundamentales se encuentren operando con normalidad. Difícil plantear una postura de mayor sentido común, ese que está visto que no compartimos con los que viven en la cúspide de las empresas y de la sociedad en general.
Resulta evidente, que si en algo es líder Correos, es en generar problemas de todo tipo, incertidumbre y estrés a sus trabajadores, debido al autoritarismo y la gestión negligente por parte de la Dirección y buena parte de las Jefaturas. Ante cada acontecimiento que tiene lugar, todo es siempre caótico y suele abordarse de forma lesiva para la plantilla.
Parece, cada vez más, un ejercicio de dominación sobre los trabajadores. Una apropiación indebida no solo dentro del horario laboral, sino también fuera del mismo. Nos han forzado a vivir desde hace días atados al teléfono, generándonos estrés permanente, así como angustia y quemazón. Es psicológicamente muy difícil trabajar en una empresa que nos pasa la apisonadora por encima 365 días al año.
La lógica privada que ellos han introducido en cada ámbito, supone un peligro, total irresponsabilidad y desprecio absoluto hacia los trabajadores. Ahora más que nunca, la plantilla estamos siendo la parte sensata, poniendo la seguridad y la protección de todos en primer lugar. Si ellos son el látigo, nos toca ser la maza.
Mario Murillo (@MarioMurilloPTD) Trabajador de Correos y sindicalista
FUENTE: https://blogs.publico.es/voces-de-la-precariedad/2021/01/14/declaren-a-correos-zona-catastrofica/

LA HORA ZULÚ, nº 4,
noviembre 2019.
Boletín de la sección sindical de CTA en GroundForce-Madrid.

La hora zulú nº3, septiembre de 2019
Boletín de la sección sindical de CTA en Groundforce-Madrid,
organización de los trabajadores del handling.
Movimiento tarjetas rojas Airbus
El movimiento tarjetas rojas es un movimiento reivindicativo de los trabajadores subcontratados dentro de las instalaciones de Airbus.Airbus es una de las mayores empresas del sector aeronáutico del mundo. Sólo en España, Airbus tiene contratadas a casi 13.000 personas y tiene unos beneficios de 4,6 mil millones de euros (en 2016) siendo el 0,1% del PIB del país. A parte de las 13.000 personas que forman parte de la plantilla de Airbus, también hay miles de personas subcontratadas que trabajan a diario dentro de las distintas factorías de Airbus.
El nombre del movimiento viene debido al color de las tarjetas de acceso que identifican con el color rojo la categoría de subcontratado, a diferencia de por ejemplo el azul que indica que el trabajador es de plantilla.
Los comienzos
El colectivo subcontratado siempre ha sufrido unas condiciones de trabajo precarias en Airbus. Pese a estar trabajando en las factorías y oficinas de Airbus, no pueden acceder a muchos de los servicios que Airbus pone a sus trabajadores y tienen que soportar condiciones de trabajo que no cumplen ni siquiera con los mínimos de prevención de riesgos laborales. Hasta este año se era consciente de la precariedad pero nunca aparecieron movimientos ni protestas colectivas.El colectivo subcontratado tiene el problema de estar dividido en muchas empresas con distintas representaciones sindicales (si las tienen) que dificultan la defensa de los derechos de los trabajadores. En contraste, la mayoría de los sindicatos de Airbus sólo atienden a las reivindicaciones de los propios trabajadores de la empresa, por lo que los subcontratados quedan excluidos. Además se debe añadir el miedo de los trabajadores subcontratados a perder su trabajo ya que Airbus puede prescindir de sus servicios sin previo aviso de un día para otro.
El desencadenante de las protestas vino tras un cambio en la política de uso de uno de los parkings que tiene Airbus en las instalaciones de Getafe. Pese a que los subcontratados tienen vetado el uso de los autobuses fletados por Airbus, también tienen limitado el acceso a los parkings. En particular sólo pueden aparcar en el P6, un parking elevado construido en 2014 con ayuda de financiación pública. Éste parking se ha quedado rápidamente pequeño y a finales del 2017 se decidió limitar el acceso a subcontratados. Esto fue la gota que colmó el vaso y provocó que tras muchos años de aguantar condiciones precarias el colectivo subcontratado decidiera juntarse y protestar.
El movimiento tarjetas rojas nace como un movimiento colectivo que pretende ser la voz de las reivindicaciones de todos los trabajadores subcontratados. Es un movimiento plural para todos los subcontratados sin importar su empresa, y que no tiene el sello de un sindicato en particular.
Reivindicaciones
Las reivindicaciones presentadas por el movimiento tarjetas rojas están destinadas a Airbus ya que es el responsable directo de las malas condiciones que sufren sus subcontratados. Estas reivindicaciones están divididas en cinco puntos básicos.- Adecuación inmediata de todos los puestos de trabajo
- Acceso al comedor en igualdad de condiciones
- Acceso a las rutas
Más allá de los beneficios a nivel medioambiental que supone el uso de transporte colectivo, permitir su uso a los subcontratados ayudaría a aliviar la situación de aparcamiento en la factoría y calles colindantes del polígono. De momento Airbus no lo ve así y sigue prohibiendo el uso de las rutas a los subcontratados incluso cuando hay empresas de subcontratados que están dispuestos a asumir el coste de sus trabajadores.
- Acabar con la discriminación en el P6
La discriminación del P6 es lo que ha provocado las protestas y el nacimiento del movimiento tarjetas rojas.
- Cumplimiento del artículo 59 del convenio de Airbus
- Equiparación de las condiciones laborales
Actualmente, en el congreso, hay una proposición de ley 122/000015: “Proposición de Ley de modificación del artículo 42.1 del Estatuto de los Trabajadores para garantizar la igualdad en las condiciones laborales de los trabajadores subcontratados”. Pese a la gran esperanza de que esta ley sea aprobada, la equiparación de condiciones laborales debería ya existir.
https://tarjetasrojasairbus.wordpress.com/
LA FUERZA NOS DA DERECHOS.
¿POR QUÉ LA HORA ZULÚ?
Llevamos muchos años trabajando en esta empresa, ya sabemos cómo son las cosas.
Estamos divididos por los tipos de contrato y a veces por cuestiones personales, pero todos
comentamos en las taquillas o en los corrillos que nuestras condiciones de trabajo son
cada vez peores en muchos aspectos. Así que pensamos que ya es hora de que nuestras
quejas se hagan públicas, de dar voz a nuestras reivindicaciones e intentar que nuestra
situación mejore.
a que colabores contándonos cuáles son tus problemas en el curro, o lo que ves
injusto o no sabes si es legal, tus historias aeroportuarias, tus críticas a lo que decimos,
tu opinión, o lo que se te pase por la cabeza.
Escríbenos a ctagroundforcemad@gmail.com.
ABSUELTO EL PRESIDENTE DEL COMITÉ DE EMPRESA DE COCA-COLA EN FUENLABRADA DE UN DELITO CONTRA LA AUTORIDAD
TRABAJADORES DE LA SANIDAD PÚBLICA CONVOCAN UN ENCIERRO EN EL DOCE DE OCTUBRE
Miembros del Movimiento Asambleario de Trabajadores de Sanidad protagonizan un encierro en el Hospital Doce de Octubre para "denunciar la precariedad laboral" en el sector.
El Movimiento Asambleario de Trabajadores y trabajadoras de Sanidad (MATS) ha convocado para el próximo 19 de diciembre un encierro en el Hospital Doce de Octubre. Según el comunicado emitido por el MATS, el objetivo de la acción es "denunciar la altísima precariedad laboral y la falta de personal" en el sector. Esta situación, aseguran, "viene repercutiendo muy negativamente en la atención a los pacientes y en la calidad asistencial en general", y señalan que "la precariedad en la sanidad pública madrileña afecta a un 37,7% de todas las plantillas, alrededor de 25.000 trabajadores.
Asimismo convocan a profesionales y trabajadores del sector, a plataformas y organizadores y a la ciudadanía a una concentración a las 11,30 horas en la puerta del hospital para "manifestar su rechazo al desmantelamiento de la sanidad pública". Informan además de que durante el encierro tendrá lugar una asamblea abierta y participativa donde se debatirán las alternativas a la precariedad laboral, así como otras acciones de protesta de cara al futuro.














